Capítulo 44: Cambio de tornas


Li Min Feng se tranquilizó. Sabía que Zi Yan había colocado el oro y lo que quedaba de ginseng en los aposentos de Li Wei Yang. Cuando lo encontrasen daría igual lo que dijese su hermana. Era cruel tratarla así pero, ¿quién le mandaba escalar puestos hasta el corazón de Lao Furen? ¿Quién le mandaba ser tan obediente? En el corazón de Li Min Feng sólo estaban su madre y su hermana legítima, Li Zhang Le, el resto de sus hermanas eran meras hormigas. Por lo que esta hormiga que se había atrevido a amenazar su autoridad tenía que pagar el precio.
¡Aunque no mueras te echarán de la familia, Li Wei Yang!
Li Xiao Ran frunció el ceño. Wei Yang era la hija de una concubina y además muy desafortunada. Si realmente había sido ella quien había robado las cosas de Lao Furen podrían encargarse de ella personalmente. Seguía sumido en sus pensamientos con la cabeza gacha para sorber su té. En ese momento, San Furen dijo con cariño:
-Creo Wei Yang es inocente. No es ese tipo de persona.
Li Wei Yang giró la cabeza hacía la tranquila San Furen y sonrió.
-Gracias. Es una pena que seas la única que me cree; tanto padre como madre creen que he obrado mal.-Después de eso, miró a Li Min Feng, todo lo que quedaba en sus ojos era hielo.-Da ge, yo también soy tu hermana aunque no haya nacido de Da Furen. Ambos tenemos la misma sangre, ¿por qué me tratas con tanta agresividad?
Li Min Feng habló con calma.
-San mei, no vuelvas a decir semejantes palabras vacías. ¡No voy a tenerte pena y olvidar que has hecho algo malo!
¿Malo? ¿Bueno? Li Wei Yang se reía por dentro.
Li Zhang Le dijo son suavidad.
-San mei, lo que Da ge está haciendo es por tu bien.
Li Wei Yang se volvió hacia ella y dijo fríamente.
-¿Por mi bien? Entonces, ¿por qué no le veo tratarte de forma injusta? ¿Cómo puede haber un hermano así en este mundo? ¡Un hermano que use todo lo que haga falta para hacer de su hermana una ladrona!
Li Zhang Le se sorprendió y habló con pasividad.
-Si eres tan inocente, ¿por qué no enviamos gente a tu habitación? Si Da ge te ha tratado mal, haré que te ruegue misericordia.
Li Min Feng sonrió.
-Zhang Le, ¿no lo ves? San mei se siente culpable.
Li Wei Yang le miró y entonces, soltó una risita y miró a Li Xiao Ran que estaba totalmente callado.
-Padre, ¿también crees que he sido yo?
-Por lo que oigo de tu hermano, eso parece.-Li Xiao Ran habló tranquilamente.
Li Min Feng asintió.
-Padre, en un momento lo verás y así podrás echarla de la familia y evitar que siga arruinando el nombre.
-¡Da ge, estás yendo muy lejos!-San Furen frunció el ceño.
-Esta es un asunto de nuestra familia, de esta casa, no digas nada, por favor.-Li Min Feng dijo impasible.
-Soy parte de la familia san, pero también soy tu mayor, ¿no puedo decir lo que opino?-Dijo San Furen.
Li Min Feng resopló pero no comentó nada.
Li Wei Yang miró a San Furen, sus ojos tenían una pizca de agradecimiento. Después, miró a Li Xiao Ran.
-Padre, ¿de verdad vas a echarme?
Li Xiao Ran la miró y asintió.
-Wei Yang, si de verdad has sido tú la que lo ha hecho, sólo puedo hacer eso. Y si lo tengo que hacer, desde ese momento, no formarás parte de la familia LI.
Todo el mundo pensaba que al escuchar eso Wei Yang entraría en pánico, quién hubiera imaginado que le respondería con una sonrisa.
-El verdadero ladrón es el que acusa a los demás. ¿De qué voy a tener miedo? Si Da ge quiere buscar, que busque.
Lao Furen miró a Li Min Feng y en lugar de dejarle ordenar a los suyos que buscaran, le pidió a la criada Luo que lo hiciera.
Li Min Feng sonrió con frialdad, ahora sólo faltaba esperar.
A todo esto, el médico Lin era muy meticuloso; recogió un fragmento, lo olió y lo probó hasta que por fin terminó y se dio la vuelta hacia Li Min Feng inquisitivamente.
Li Min Feng sintió regocijo y saltó hacía adelante.
-¿Qué tal? Es suzi, ¿verdad?
En la cara del médico se reflejó sorpresa.
-¿Suzi?
Li Zhang Le suspiró y dijo:
-Wei Yang, ¿cómo has podido hacer algo así? Mira como se ha vuelto todo… Hasta hemos tenido que avisar a un médico. Si hubieras admitido la culpa antes, Lao Furen te habría-…
Li Wei Yang río y dijo:
-Dajie, el médico todavía no ha dado su veredicto final. ¿Por qué eres tan impaciente?
Li Zhang Le frunció el ceño, sus hermoso par de ojos llenos de lágrimas daban una impresión de decepción.
-¿Wei Yang, te das cuenta de lo mal que me siento como tu hermana con las pruebas presentadas-…?
Li Wei Yang no pudo evitar replicar.
-Dajie, ¿y si esperamos primero a ver lo que dice el médico?
Lao Furen abrió la boca para hablar.
-Médico Lin, ¿es suzi o no?
El médico suavizó la sonrisa y señaló el fragmento que tenía en su mano.
-Da xiaojie, ¿cómo has reconocido que esto es suzi?
Li Zhang Le se lo explicó como si nada.
-He estado interesada en los libros de Confucio y he leído muchos libros médicos, así que lo he reconocido.
El médico Lin asintió, abrió la palma de la mano para mostrarle un fragmento roto.
-El libro de medicina china narra que el ginseng rojo se encuentra en valles y tierras fértiles; es de un color marronoso pero de vez en cuando puede volverse amarillento… Y tiene un gusto amargo… Sin embargo, a pesar de que la apariencia del suzi es similar a la del ginseng es más dulce.-Sonrió mientras miraba a Li Zhang Le.-Así que Da xiaojie estaba equivocada. Esto es sin lugar a dudas ginseng rojo.
La tez de Li Zhang Le cambió drásticamente.
-Médico, tú… Te equivocas…
-Dajie,-Li Wei Yang sonrió y una expresión de pena apareció en su rostro.-¿Por qué te decepciona que el médico Lin haya dicho que no es suzi?
Li Zhang Le se alarmó y se quedó atontada por las palabras, miró a Li Min Feng. Li Min Feng se sorprendió por un momento.
-Médico Lin, tiene que ser un error.
La cara del médico se oscureció.
-Llevo practicando medicina años, aunque no puedo decir lo bueno que soy, puedo distinguir entre suzi y ginseng rojo, si no pudiera no podría ser médico. ¡Li Gongzi, ten cuidado con lo que dices, por favor!
-¿Cómo puede ser…?-Li Min Feng se volvió a calmar.
Siendo un hombre joven, al escuchar aquello se giró bruscamente hacia Zi Yan como si fuera a comérsela. Le había dicho que cambiase el ginseng por suzi cuando Wei Yang no estuviese mirando, ¿cómo podía ser ginseng lo de su taza? ¡¿Cómo podía ser que esa zorra no había seguido sus órdenes?!
En ese momento, Zi Yan también estaba sorprendida, recordó que había dado el cambiazo, ¿cómo se había vuelto todo así?
Li Wei Yang sonrió con frialdad, nadie sospechaba que ya le había ordenado a Bai Zhi vigilar cada uno de sus actos; en cuanto lo hizo, ellas cambiaron el té otra vez.
-Dajie, dices que esto es suzi sin motivo y Da ge me ha acusado de ladrona.-La expresión de Li Wei Yang mostraba dolor pero sus ojos estaban sorprendentemente llenos de fulgor.-¡¿Por qué razón habéis hecho esto?!

Title: Capítulo 44: Cambio de tornas
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Writed by Nana L15R1

5 comentarios

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Anónimo

Gracias por el cap.. todos los dias entro a ver si hay un nuevo cap de esto o de uchi no musume

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Anónimo

Rayos, suelo fijarme a menudo si actualizas esta novela porque me encanta pero el entrar y ver tantos capítulos no es algo que pueda ignorar y olvidar decirte ¡ G R A C I A S! Los capítulos fueron muy emocionantes y las aclaraciones son un detalle precioso.
Suerte y bendiciones para ti.~☆

Li Zhang Le y Li Min Feng espero que reciban lo que merecen, y que en esta ocasion su tonto padre(hipocrita) si les castique o al menos Lao Furen de justicia a Li Wei Yang

Cada vez más emocionante. Gracias por darte el trabajo de subirla. Espero con ansias los siguientes capítulos.