Capítulo 39: Confabulaciones secretas



Bai Zhi y Zi Yan entraron, una detrás de la otra, a la casa. Li Wei Yang no le prestó atención a Zi Yan y se dirigió únicamente a Bai Zhi.
-¿Crees que he sido muy dura con el castigo?
Bai Zhi reflexionó y dijo:
-Esta casa tiene sus normas; tienes la razón.
Li Wei Yang sonrió y habló:
-Os traje a las dos desde la residencia Li, os portáis bien y puedo estar orgullosa de vosotras; pero si dais un paso en falso me dejaréis en evidencia. Para estar a mi lado tenéis que serme fiel, no sólo hacer recados. Si no podéis hacer las dos cosas, entonces, os devolveré a PingCheng.
Bai Zhi respondió afirmativamente, y entonces, Zi Yan dijo con suavidad:
-Xiaojie, está claro que yo te soy fiel.
Li Wei Yang suspiró para sí, no quería que Zi Yan tuviese pensamientos innecesarios; estaba usando el asunto con la criada Liu para recordarle lo que no debía hacer, pero no podía determinar el efecto que causaría.
Una mañana, tres días más tarde, Zi Yan trajo el desayuno y puso la mesa. Mientras lo hacía, Li Wei Yan la observaba con la mirada.
Zi Yan era hermosa. Tenía un par de ojos almendrados, un rostro en forma de flor con un ligero rubor. Llevaba un vestido rojo pálido bordado, tenía los hombros redondos y una cintura delgada; una figura que llamaba la atención. Si Wei Yang fuese una simple niña de trece años, nada le parecería raro, sin embargo, tenía más de treinta años, ¿cómo no iba a saber el cambio que había hecho esta niña ante ella? Sin expresión alguna, dijo con voz tranquila:
-Qué vestido tan bonito.
Zi Yan se limitó a reír y comentó:
-Me distes las telas que no te gustaban, ¿verdad, xiaojie? Pues me las he querido poner para que las vieras.-Al ver la expresión de su dueña, prosiguió.-Xiaojie, me dijistes que me quedarían bien, y ahora parece que es tal y como tú dijiste.
Zi Yan había hecho ese vestido para año nuevo, no obstante, lo estaba vistiendo en esos momentos. Las pupilas de Bai Zhi se entrecerraron, casi temerosa de ver la expresión de Wei Yang. Xiaojie no era alguien ignorante y débil a quien se la pudiera engañar; todo lo contrario, aunque fuera una niña de trece años, era aguda y capaz, cuidadosa y sutil. La xiaojie descubriría los más mínimos cambios en Zi Yan. Pero no dijo nada porque quería darle una oportunidad a Zi Yan, a pesar de todo, la criada era tan estúpida que no se percató de ello.
La cuchara sopera de Li Wei Yang tocó el tazón con delicadeza, entonces, escuchó como Zi Yan susurraba:
-Xiaojie, ayer el joven amo hizo que alguien enviase un bonsái de coral rojo, mira…
Li Wei Yang la miró:
-¿Ah, sí?-Y no dijo nada más deliberadamente.
Zi Yan estaba algo ansiosa, pero no quiso que se le viera, en lugar de eso, continuó:
-El joven amo le ha enviado un abanico de jade a Da xiaojie, y ella le contestó con tesoros de papelería para el estudio chino; un par de horquillas FangHu a la cuarta xiaojie, que le respondió una colección de libros antiguos de Yan Zhi Ge; una caja de maquillaje a la quinta xiaojie, que le ha…
-Sí, todo el mundo le ha dado un regalo a cambio, sin embargo, en mi caso es difícil. Ellas tienen dinero suficiente para darle oro y joyas, pero yo soy pobre.-Li Wei Yan parecía algo avergonzada.
Los gastos actuales de Wei Yang, no era tan ostentoso y rico como Da Xiaojie, ni como los de las otras señoritas que tenían a sus madres para apoyarlas; ella sólo tenía la paga mensual y los regalos monetarios de Lao Furen. Wei Yang también tenía que recompensar a los criados así que no podía gastar el dinero en extravagancias. Zi Yan sólo quería alguna forma de ver a su joven amo, pero no se paró a pensar en que la tercera Xiaojie no podía entregar un regalo decente y titubeó. Inconscientemente, Bai Zhi aguantó la respiración; su mirada pasaba del rostro de Zi Yan al de su xiaojie, entonces, rápidamente, bajó la cabeza pretendiendo no escuchar nada.
Mo Zhu que estaba repartiendo la comida, río y dijo:
-Xiaojie, el joven amo no necesita oro ni joyas, la intención es lo que cuenta. Puedes enviarle un monedero o un par de zapatos.
Como hermana, enviarle un monedero o un par de zapatos a su hermano mayor no era algo imposible, aunque el regalo podría ser pequeño para transmitir su cariño. Li Wei Yang asintió y la elogió.
-Tienes razón.
Sin embargo era difícil de hacer algo así tan deprisa.
-Hay poco tiempo, puede que llegue tarde.
Para que su dueña no cambiase de opinión, Zi Yan se apresuró a decir:
-Xiaojie, coser demasiado porque hacer daño a la vista, así que será mejor que no lo hagas tú. Yo trabajaré día y noche y así podré hacerle un monedero a mano para el joven amo.
La mirada gélida de Wei Yang se cernió sobre esa cara llena de sonrisas.
-Zi Yan, tú sí que sabes cómo quitarme un peso de encima.
Zi Yan no pudo retener la sonrisa al ver que no había ninguna objeción. Era su oportunidad para transmitir sus sentimientos al joven amo.
Cuando Zi Yan se marchó, Li Wei Yang bajó los palillos. Mo Zhu le trajo una taza de té y empezó:
-Xiaojie, no te enfades…
Li Wei Yang estaba muy enfadada, golpeó la taza tan fuerte contra la mesa que derramó todo el té, se lo sacudió y dijo con frialdad:
-¡Esa chica se cree que estoy ciega!
Bai Zhi no se atrevía a hablar, Mo Zhu dijo con suavidad:
-Zi Yan, esa niña es muy impaciente… Xiaojie ya le advirtió ayer, pero no ha reflexionado…
Li Wei Yang cogió aire, había hecho lo que había podido y le había dado dos oportunidades, pero esa muchacha sólo quería subirse a la copa más alta del árbol, sin pensar en las dificultades que acarrearía para su propia dueña. Si Zi Yan tuviera dos dedos de frente, sabría que no debía involucrarse con el joven amo. Durante un buen rato, Li Wei Yan permaneció callada sin hacer sonido alguno, como si estuviera sumida en sus pensamientos. Bai Zhi, finalmente, incapaz de soportarlo dijo:
-A lo mejor la han engañado.
Li Wei Yang la miró y dijo con lentitud:
-¿Engañado? ¿De verdad se cree que si no fuera útil el joven amo se habría interesado en la criada de su hermana pequeña?-No podía retener el mal humor de su corazón y varias pinceladas aparecieron en su cara.
Mo Zhu pensó en ello y le preguntó con cautela:
-Xiaojie, ¿qué tenemos que hacer?
El rostro de Wei Yang se suavizó gradualmente.
-Encontrad a alguien que la vigile, quiero que se me informe de todos sus movimientos.
Mo Zhu respondió con respeto:
-Sí.
Bai Zhi se secaba las lágrimas en secreto pero Li Wei Yang  lo vio y suspiró:
-Bai Zhi, sé que lleváis juntas desde niñas y que tenéis buena relación.
Bai Zhi se secó las lágrimas y expresión se volvió firme.
-Xiaojie es muy buena con las criadas pero Zi Yan se está portando así, es muy desagradecida.  Sé lo grave que es esto, no te preocupes.
Li Wei Yang se paró un instante, entonces, dijo lentamente.
-Al parecer, Da ge lo está haciendo por Da jie.-Miró por la ventana, sólo un capullo de flor había florecido y no pudo evitar suspiró.-Actua como siempre, van a hacer su movimiento pronto.
Bai Zhi dijo:
-Sí.

Li Wei Yang bajó la cabeza y siguió comiendo, pensando en todo ese asunto. Li Min Feng era arrogante pero había caído hasta estar interesado en una criada. ¿Usaría a Zi Yan para ir a por ella? Li Min Feng no era tonto, no cometería los mismos errores que en el incidente de Hua Mei, entonces, ¿qué pretendía? 
Title: Capítulo 39: Confabulaciones secretas
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Writed by Nana L15R1

1 comentarios:

buenísimo episodio veremos como escapa de la trampa de los hermanos y le da la vuelta a la situación