Capítulo 37: Conspiración del hermano y la hermana

En sus aposentos, Li Chang Le le sirvió personalmente una taza de té a Li Min Feng.
-Hermano, debes estar cansado del viaje.
Li Ming Feng le sonrió y dijo:
-Hermanita, no nos hemos visto en seis meses y te has vuelto más bonita, ¡por eso su alteza no apartaba la vista!
Li Chang Le sonrió un poco. Tuoba Zhen era muy atractivo y seductor pero su madre era humilde y le dio a luz después de ganarse el favor del Emperador. Por eso, Tuoba Zhen no era favorecido ni querido. Por suerte, su madre murió y Wu Xianfei, que no tenía hijos, le acabó adoptando. Con esos antecedentes no podría ascender al trono. Li Chang Le sonrió con simpatía recordando el hermoso rostro del muchacho.
Li Min Feng miró a su hermana y supo en qué estaba pensando con exactitud.
-No dejes que madre te influencie. La política de la corte va cambiando y este señorito no es cualquier persona…
Li Chang Le dijo considerada:
-Pero se apoya en el príncipe heredero, como mucho llegará a príncipe…
Li Min Feng mostró una sonrisa pero no respondió. A sus ojos, aunque su hermana era tan bella como una diosa, era corta de vista y no poseía la mente de gran alcance de un hombre. A pesar de que parecía que San huangzi y él se habían ido de viaje de placer a Changzhou, en realidad el Emperador les había enviado a investigar un caso en el que Zhang Gun, el gobernador, estaba involucrado. Cuando Tuoba Zhen llegó a Changzou, indagó sobre qué intentaba ocultar Zhang Gun. Le preguntó al mayordomo de Zhang Gun y encontró pruebas, obligando al perspicaz y experimentado Zhang Gun a rogar por sus crímenes en un solo mes. Después, Tuoba Zhen se quedó en Changzhou para reorganizar la caótica administración, y en un mes, rectificó el desastre.
Tuoba Zhen hizo un trabajo espléndido y demostró sus talentos y capacidades, además de conseguir elogios por parte del Emperador. LI Min Feng tenía que admitir que Tuoba Zhen era determinado e inteligente y capaz de ocuparse de todo con agilidad lo que demostraba que no era alguien corriente. No sabía si debía mencionarle tales hechos a Li Chang Le y en conclusión, se limitó a decir:
-Si no te lo crees, entonces, mejor será esperar y ver.
El corazón de Li Chang Le revoloteó al escuchar esto. Intentó sonsacarle más a su hermano pero Li Min Feng fue reacio a ello y cambió de tema.
-Hermanita, hablando de lo de hoy… Permites que una chiquilla te disguste.
Veía a la hija de la concubina como alguien humillante. La única que no mostraba ni una pizca de reverencia, ni trataba a Li Chang Le con profundo respeto y humildad en esa casa era Li Wei Yang, hecho que le sorprendió. ¿Cómo podía tolerar la existencia de semejante niña su madre?
El rostro de Li Chang Le empalideció cuando nombró a Li Wei Yang.
-¡Esa cosa desagradable! Ahora se ha ganado el favor de Lao furen. Ya sabes cómo piensa Lao furen, la favorece y nunca ha sido muy cercana ni con madre ni con nosotros. Si insiste en protegerla, madre no puede hacer nada.
Además de haber fallado en incriminarla, habían alzado las sospechas de su padre así que no podían seguir siendo incosiderados.
Li Min Feng reflexionó y habló.
-Pero no deberías molestarte con una niñata que ha crecido en el campo y que no tiene conocimiento ni educación ninguna.
-Da ge, ¿cómo puedes decir eso? ¡No deja de molestarme! ¡Esperaba tu retorno para que me ayudaras a vengarme!-Los ojos de Li Chang Le se abrieron, las perlas y gemas de su cabello se sacudieron lentamente como si estuviese conteniéndose y su voz estaba repleta de odio y enfado.
Li Min Feng se puso rígido y dijo:
-No hace falta que te enfades y eches a perder tu buen humor. Enseñarle una lección a esta niñata será pan comido. ¡Da ge te va a ayudar a vengarte! ¡Tú sólo espera!
Li Chang Le le escuchó y se levantó. Anduvo lentamente hasta la ventana. Sus faldas doradas con estampados de fénix hicieron un ruido al revolotear. Unos instantes de silencio después, se dio la vuelta violentamente y dijo con frialdad:
-Hermano, no quiero sólo venganza, ¡quiero su vida!
Nadie la había hecho enfadar tanto jamás, no podía tolera algo así.
Li Min Feng estaba atónito; era la primera vez que veía una expresión tan feroz capaz de desgarrar la hermosa cara de su hermana.
-No podemos ser impacientes; tenemos que trazar un plan.

*         *        *        *        *

He Xiang Yuan.
Li Min Feng vio a Lao furen sentada a través del biombo divisible, descansando en un sándalo rojo; Li Wei Yang estaba también sentada allí vestida con una falda azul claro. Le hablaba a la anciana mientras le masajeaba las piernas con la cabeza mirando al frente. En cuanto a San furen, la mujer estaba sentada al lado de Lao furen sorbiendo una taza de té derramando alguna que otra palabra. Su madre, hermana, Wu mei y el resto de gente de Er fang estaban a cierta distancia.
Lao furen era muy particular en cuanto a la gente que permitía estar a su lado. Los ojos del joven se centraron y al parecer, lo que su hermana había dicho era cierto, la hija de la concubina, Li Wei Yang, había escalado muy alto y se había ganado el favor de Lao furen. Cuando volvió a redirigir su mirada se dio cuenta que Lao furen miraba hacia él. Contuvo, de inmediato, las olas de calor de su corazón y se acercó a ofrecer sus respetos.
Lao furen sonrió felizmente y extendió una mano para ayudarle a levantarse. Mientras le miraba, la anciana dijo con armonía:
-Este niño… Este año que has pasado fuera te has vuelto más y más distinguido.
Li Min Feng sonrió con respeto y dijo:
-En un principio no iba a poder volver para año nuevo, pero escribí una carta sobre lo mucho que echaba de menos a Lao furen y a madre. Esta vez he traído una especialidad de Changzhou: el pato de mil años que se suele ofrecer a la Emperatriz Imperial. Pruébalo.
Lao furen que raramente sonreía dijo:
-Me alegra que tengas un corazón tan filial.
Li Min Feng sonrió con dulzura.
-Lao furen, la carne de pato puede calmar el humor de la persona y estimular el apetito. La Emperatriz actual ama el pato; cada año se lo llevan a la capital desde Changzhou, salado y troceado.
La consideración de Li Min Feng era evidentemente sincera, así que la sonrisa de Lao furen se volvió más cálida.
Le Chang Le habló.
-Sí, ¡este pato también significa otra cosa! ¿San mei sabe cuál es?
Al ver que el tema iba hacía ella sin motivo aparente, Wei Yang sonrió con dulzura y contestó:
-Me encantaría que me lo enseñaras.
La sonrisa de Li Chang Le se volvió más amplia.
-El famoso poeta Song Xi de la dinastía pasada describió cuatro ocasiones felices que hay en la vida: una lluvia tras una sequía, el reencuentro entre amigos, la noche de bodas y aprobar el examen del gobierno. Esto se divulgó y entonces añadieron al poema nombres de comidas suntuosas para que diera buena suerte.
La sonrisa del rostro de Li Chang Xi intentaba adular a Li Chang Le.
-¡Da jie es la que más experiencia y conocimientos tiene! Normalmente sabes comer pero no sabemos la historia de lo que comemos.
Wei Yang bajó la vista y dijo:
-Exacto, yo no he leído tantos libros y no he vivido tantas experiencias…
Lao furen soltó una risita y dijo:
-Para una chica leer tanto es inútil. Con ser dócil y saber comportarse es suficiente. En realidad, ser una erudita puede hacer que no le gustes a los demás.
El semblante de Li Chang Le empeoró y entonces, volvió a la normalidad.
-Sí, las palabras de Lao furen son verdad.
Los ojos de Li Min Feng se posaron fríamente sobre Li Wei Yang.

¡Esta hija de concubina no iba a durar mucho!
Title: Capítulo 37: Conspiración del hermano y la hermana
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Writed by Nana L15R1

1 comentarios:

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Anónimo

Estoy ansiosa por saber de que forma intentarán eliminarla y como Wei Yang se defenderá.
Gracias por actualizar!