Capítulo 27: Un odio demasiado profundo

San furen vivía en Ya Zhu Yuan. Li Wei Yang acababa de aparecer en la entrada del patio cuando una sombra se le acercó apresuradamente. Un par de manos frías, como asustadas, cogieron las de Wei Yang y expresaron urgencia.
-¡San jiejie!
Li Wei Yang bajó la vista y miró al par de, extrañamente, hermosos ojos. Era como si pudiese ver su propio reflejo. Estaba algo sorprendida, pero pronto se rio.
-Min De.
En realidad, a Li Min De le preocupaba un poco que Wei Yang empujase sus manos, pero en lugar de eso, le permitió seguir agarrándola. La dulzura inundó su interior y en su rostro apareció una mueca. La miró seriamente.
-San jiejie, ¿has venido a visitarme?-Había cierto matiz feliz en su voz.
Li Wei Yang no pudo evitar pellizcarle las mejillas entre risitas al ver lo adorable que era.
-Exacto. He venido a hacerle una visita a Min De.
Li Min De se puso feliz instantáneamente y mientras le cogía de la mano, siguieron avanzando.
-San jiejie, le dije a mi madre que quería irte a buscar pero ella me dijo que sería una molestia para ti.
El hecho de que ella había salvado a Li Min De era un secreto. Li Wei Yang sonrió, sin que le importase tener sus manos entre las de Min De y anduvieron hasta los aposentos de San furen. San furen saludó a Li Wei Yang felizmente, con una sonrisa, antes de que se sentara. Una criada les sirvió el té. Li Wei Yang alzó la taza de té, con dibujos de flores muy coloridas, la abrió y permitió que el vapor de fragante aroma se elevara. Bajó la cabeza, y pegó un pequeño sorbo.
-He venido a darle las gracias a San furen.
Para San furen Li Wei Yang, quién había salvado a Li Min De, era alguien a la que le debía la vida. La alegría apareció lentamente en sus ojos aunque su tono permaneció igual.
-Fue meramente conveniente. Veámoslo como una forma de dejar que San xiaojie aliviase su frustración.-Habló normalmente, sin llevarse el crédito de nada.
Li Wei Yang sabía que intentar engañar en el territorio de Luo furen no era tarea fácil. Si no fuera por la ayuda silenciosa de San furen, no habría conseguido tener éxito con el plan.
San furen miró a Li Wei Yang y habló suavemente.
-Ahora que Hua Mei no está, será más fácil actuar.-Sorbió el té y entonces, dejó a un lado la taza.-Sin embargo, la gran pérdida de hoy es algo que Da furen no puede ignorar.
Li Wei Yang no respondió sino que, simplemente, sonrió. Estaba claro que ese hecho no la ponía nerviosa en lo más mínimo.
San furen sospechaba. ¿Dónde había encontrado, una jovencita de tan sólo trece años, el valor de enfrentarse cara a cara con Da furen? La buena mujer le recordó con suavidad:
-Wei Yang, ella y yo estamos en la punta del cuchillo de la otra todo el tiempo, así que una pelea más o una menos no importa; pero tú tienes que recordar que sigue siendo la matrona de la familia. En el futuro, tu matrimonio…
En su vida anterior, siempre había seguido las palabras de Da furen, pero al final, sólo había sido un peón. Su vida anterior había terminado en tragedia, así que, ¿qué nervios podía tener por pelear esta vez? No obstante, Li Wei Yang no le podía contar esas cosas a San furen. Puede que fueran aliadas, pero eso era todo lo que serían.
Li Wei Yang volvió a ver a Li Min De otra vez mientras se iba. Estaba de pie en medio del patio esperándola. Sonriendo, se acercó a él y le dijo:
-Min De, me tengo que ir ya.
¿Irse tan pronto? La respiración de Min De se detuvo instintivamente. Justo cuando empezaba a serle difícil respirar, la escuchó decir:
-Pórtate bien y hazle caso a tu madre. No corras por ahí.-Después del recordatorio, Li Wei Yang le pasó de largo.
Li Min De dio un paso hacia adelante rápidamente. Sus ojos ardían – con un fuego tan brillante que podría quemar a la otra persona.
-San jiejie…-Llamó y le cogió la mano de repente.-Esto es…-Súbitamente alzó la mano que había estado escondiendo detrás de la espalda.
Li Wei Yang estaba algo perpleja.-¡…un amuleto de jade!-Continuó rápidamente y cerró los labios, mirando a Li Wei Yang con nerviosismo.
El interior de ella se sacudieron cuando sus ojos se posaron sobre el objeto de su mano.
Era una jade tallada en forma de media luna. Examinándola, Li Wei Yang se sorprendió todavía más por el puro color verde y la calidad de la gema. Y con la piedra en la mano, la acarició suavemente. Era como tocar la piel de una belleza fina. La jade parecía tener su propia vida y esencia. Y llegó a la conclusión que se trataba de algo de un valor incalculable.  Sus ojos volvieron al rostro de rasgos delicados de Li Min De. Li Wei Yang no le entendía y preguntó:
-¿No es lo que llevabas la última vez? ¿Por qué te lo has quitado?
Li Min De la miró ansioso y respondió:
-Esta jade ha estado conmigo desde que era pequeño.-Tragó saliva mientras sus orejas enrojecían.-Como San jiejie me ha salvado la vida, he pensado… He pensado que podría dártelo…
-¿Dármelo? Es tu tesoro. ¿De verdad que puedes dejarlo ir?-Le miró sonriendo. Sentía que ese muchachito era extremadamente adorable. Incapaz de controlar sus impulsos, extendió la mano y le acarició la cabeza. El tacto de su pelo era más suave de lo que había imaginado.
La primera vez que Li Min De vio a Li Wei Yang ya notó que era diferente. Su forma de mirar era distinta a la de la otra gente, como el agua estancada bajo la grácil luz de la luna, fría pero profunda.
No sabía cómo decirle que era genuinamente honesto sobre lo de darle ese pedazo de jade y tartamudeó nerviosamente.
-Yo… Yo…
Li Wei Yang sonrió al ver al tenaz joven caballero intentando explicarse y le devolvió la gema.
-No deberías dar esto a cualquiera como si nada…-No tuvo ocasión de terminar de hablar cuando Li Min De le apretó la mano.
Mientras hablaba, en sus ojos había determinación y sinceridad.
-¡Esta gema protege a su dueño! ¡Es verdad! ¡Madre dice que me ha salvado la vida muchas veces!-La honestidad de su voz, junto al sonido de su corazón latente, parecía capaz de penetrar en la jade.
Li Wei Yang estaba sorprendida por la determinación de hierro de él y dijo:
-Yo también tengo una, ¿ves?-Se sacó la que Qi yiniang le había dado.-Con esto ya me basta para protegerme. Y en cuanto a esta, deberías guardártela con cuidado.-La verdad es que sentía que en la gema había más de Min De de lo que podía aceptar.-Visítame a menudo.-Li Wei Yang le acarició la cabeza.
Había una pizca de tristeza en los ojos del jovencito, pero al poco tiempo fue reemplazada por alegría y una sonrisa.

En otra habitación, la criada Tan Xiang llevó una taza de té al  notar que Da xiaojie – Li Zhang Le – estaba sentada ante un espejo cosiendo peonias y fénix con una expresión sepulcral. El corazón de Tian Xiang latió rápidamente mientras hablaba.
-Xiaojie, Lao furen ha enviado a gente para recoger las cuatro brocas de seda.
-¡Que se las lleven! ¡Que se lo lleven todo! ¡Un cuervo sigue siendo un cuervo aunque se cambie las plumas!-Zhang Le expresó todo su resentimiento de buena gana ya que no había nadie más en la habitación.
-Tam… También ha venido la mumu a cargo de supervisar las escrituras budistas de xiaojie…-Tan Xiang se esfumó cuando notó la horrible apariencia del rostro de Zhang le. Se tragó el resto de su frase.
De repente, Zhang Le cogió la taza de té y la hizo pedazos. Tan Xiang se horrorizó al ver cómo los delgados dedos se extendían hacia los utensilios de costura del tocador. Zhang Le sacó una aguja, cogió los dedos de Tan Xiang y por la fuerza, pinchó los dedos de Tan Xiang varias veces. Al ver la sangre empezar a rezumar, Zhang Le humedeció sus propios dedos en la piscina de sangre y entonces, miró el rostro de Tan Xiang con intensidad.
-¿Sabes qué tienes que decir?
El dolor de las puntas de los dedos llegó a su corazón. Tan Xiang sentía tanto dolor que su cara se había puesto blanca, pero aun así, contestó:
-Da xiaojie se ha hecho daño sin querer, y como temía manchar las escrituras, quiere pedirle a mumu que vuelva otro día.
Li Zhang Le le ordenó fríamente:
-Ves.-Cuando Tan Xiang se había ido, Zhang Le alzó la vista a su propio reflejo en el espejo.-Li Wei Yang, ¡bien por ti! ¡Muy bien por ti!
Tan Xiang, a unos pocos pasos de la puerta, no pudo evitar temblar al escuchar la risa gélida de Da xiaojie.

Title: Capítulo 27: Un odio demasiado profundo
Rating: 10 out of 10 based on 24 ratings. 5 user reviews.
Writed by Nana L15R1