Capítulo 12: Talento para el té


Estaba envuelta en tinieblas mientras la sangre rezumaba de sus piernas rotas, atormentada día tras día…
Li Wei Yang se despertó de la pesadilla empapada en sudores fríos. Hasta sus ropas y las sábanas estaban empapadas. Jadeó hasta que Bai Zhi levantó las cortinas azules celeste y preguntó en voz baja:
-San xiaojie, ¿está bien?
Li Wei Yang instintivamente miró a la cama y su cachemir. Sólo había sido un sueño. Todavía estaba viva. Envuelta por la oscuridad, Li Wei Yang tenía una extraña expresión en su rostro. Varios pelos empapados de sudor se habían pegado en su frente.
-San xiaojie, ¿ha vuelto a tener pesadillas?-Preguntó Bai Zhi cautelosamente.- ¿Quiere agua?
Li Wei Yang sacudió la cabeza. Justo entonces, Mo Zhu entró y le preguntó:
-¿Se encuentra mal, San xiaojie?
Aquella noche Mo Zhu y Bai Zhi eran las que estaban de guardia. Li Wei Yang miró brevemente a Bai Zhi. Bai Zhi dijo de inmediato:
-¡No, lo que pasa es que la manta es demasiado gruesa y la hace sudar!
Bai Zhi era una criada inteligente, eso pensaba Li Wei Yang. En su vida pasado, los Li de Ping Cheng también le habían dado a Bai Zhi y a Zi Yan. Por desgracia, se compadecía de ellas y se sentía mal por haberlas hecho sufrir junto a ello, por lo que jamás se había hecho cercana a ellas, en lugar de eso, escuchó el consejo de Da furen y les permitió marcharse y empezar su propia familia. En esos momentos, necesitaba la ayuda de esas dos criadas a las que tenía que poner a prueba una vez más.
Mo Zhu era una criada de segundo rango de Lao Furen, Meng shi. La habían ascendido a primer rango cuando le ordenaron servir a San xiaojie. Tras escuchar la explicación de Bai Zhi, Mo Zhu se dio la vuelta para coger el agua caliente que hervía en la cocina. Volviendo con el agua caliente, dijo:
-Nubi ayudará a xiaojie a bañarse.
Li Wei Yang asintió.
Mo Zhi era rápida. Vertió el agua hirviente en la bañera, entonces, sacó un pañuelo fragante hecho de estopa. Lo hundió en el agua y entonces, ayudó a Bai Zhi a bañar y cambiar de ropa a Wei Yang. Después de cambiarse de ropa, el humor de Wei Yang mejoró y se tranquilizó. Miró a las dos criadas y sonrió:
-No hay nada más que hacer. Deberíais ir a descansar. Si necesito algo, os llamaré.
A la siguiente mañana, Zi Yan trajo un pequeño bol de cerámica y dijo:
-San xiaojie, han enviado esto de la cocina. Dicen que Laoye tiene unos invitados hoy así que no han podido preparar la comida. Debería beberse la sopa de pollo antes que nada.
Wei Yang no era como Zhang Le que tenía su propia cocina privada. En lugar de eso, ella tenía que comer con el resto. Al escuchar a Zi Yan, Li Wei Yang simplemente sonrió y dijo:
-De acuerdo.
Abrió la tapa y con sólo un vistazo se dio cuenta que la sopa estaba diluida. Sólo tenía cuatro trozos de carne de pollo en la sopa: cabeza, cuello y pechuga. Sin embargo, era casi todo huesos, no se podía comer.
Li Wei Yang sólo podía sonreír. En Li jia había unas reglas que se tenían que seguir. En apariencia, la forma con la que trataban a los hijos de las concubinas parecía ser justa y sin favoritismos. Las decoraciones eran todas caras y lujosas. Aparentemente, parecía que Da furen era una persona extremadamente justa, sin embargo, todos los objetos caros se habían grabado y estudiado. No se podían tirar ni dañar; sino tendrían que ser compensados. En total, sólo tenía dos conjuntos llevables delante de invitados. Ya había estado allí un mes. A pesar de que Da furen solía enviar gente a medirla, no le hacían ropa ninguna.
En su vida pasada, Jiang shi no había reaccionado de esta forma. No había sido tan obvia y había mantenido la imagen de madrastra amable y benevolente. Por desgracia, al parecer, todavía le guardaba rencor por la vez que había hecho que su querida hija, Li Zhang Le, se mojase de pies a cabeza y hubiese estado tosiendo como consecuencia durante dos días.
Al parecer, hasta el servicio empezaba a menospreciarla. Li Wei Yang miró la sopa con una sonrisa en su cara. Los ojos de Zi Yan enrojecieron.
-San xiaojie, he discutido con la cocina pero dicen que hay normas que hasta las otras xiaojie tienen que seguir pero que San xiaojie ha estado siendo muy quisquillosa con la cocina. También han dicho que las otras xiaojies querían comer ciertas cosas en particular y que pagaban un extra por ello, así que San xiaojie debería hacer lo mismo.
¿Pagar un extra? Li Wei Yang sacudió la cabeza riendo. Era la infame hija no deseada de una concubina. No tenía dinero que poder darle al servicio. Da furen era dulce en apariencia pero amarga por dentro. Le había regalado a Wei Yang muchas cosas pero ningún dinero que poder usar en cosas prácticas, y lo que era aún peor, no podía vender los regalos a cambio de dinero. Aquellos criados ya se habían dado cuenta que Wei Yang no tenía dinero. ¡Qué interesante!
Los ojos de Li Wei Yang se iluminaron. Ayudó a levantarse a Zi Yan.
-Trae las tijeras.
Zi Yan no tenía ni idea de lo que quería hacer Wei Yang, no obstante, obedeció. Sus ojos estaban fijos en Wei Yang nerviosamente, temía que Wei Yang estuviese pensando en hacer algo temerario.
Li Wei Yang sonrió y se sacó el abrigo. Usando las tijeras cortó las mangas por la mitad y entonces, dejó que Zi Yan lo volviese a coser a trochemoche de nuevo. Cuando acabó, se volvió a poner el abrigo. Nadie diría que pasaba algo desde fuera.
Se levantó y dijo:
-He oído que Wu meimei ya está despierta y activa. Quizás ya está saludando a los invitados de Lao furen.
Zi Yan miró a Wei Yang desorientada.
-Vamos con Wu meimei.-La sonrisa en la cara de Wei Yang se engrandeció. También había una pizca de astucia. Al salir de su habitación, Li Wei Yang tenía una expresión alegre y contenta. Después de todo, nadie le gustaría ver una cara lúgubre de buena mañana, incluida Lao furen.
He Xiang Yan estaba lleno de una fragancia y animado. Da furen estaba sentada al lado de Lao furen. Estaban discutiendo los planes para año Nuevo.
Li Zhang Le vestía un vestido blanco nieve hecho de piel de zorro con un patrón de begonias y nubes. En cuanto a apariencia, era más llamativa que el resto de xiaojies. Sus atuendos despampanantes también eran un cumplido a su belleza. Aunque estuviese, simplemente, sentada, seguía siendo atractiva. Las otras doncellas de la habitación no se podían ni comparar con ella. En ese momento, tenía una sonrisa delicada y escuchaba las palabras de su madre, elegante y pacientemente.
Por otra parte, Li Chang Xi vestía un abrigo hecho de piel de ratón con un patrón de rosas rojas. Tenía la cabeza decorada con rubíes y un par de pendientes colgaban de los lóbulos de sus orejas. Su sonrisa era natural y sencilla y ocultaba la fatiga y su flemática apariencia por haber estado encerrada un mes. Era obvio que tras el castigo se había vuelto más abierta de mente. Intentaba de corazón llevarse bien con Lao furen, en ocasiones, hablaba para contar alguna anécdota. Aunque, a pesar de sus esfuerzos, Lao furen continuaba estando tranquila e imperturbable.
Si xiaojie, Li Chang Xiao eran reservadas, como siempre. De vez en cuando, levantaba la cabea y miraba a Er xiaojie, Li Chang Ru que era la hija de Erfang. Cada vez que alzaba la vista pillaba a Li Chang Ru mirando intensamente a Li Zhang Le con resentimiento y celos.
Todas las de la habitación parecían vivir en armonía las unas con las otras pero la verdad era que todas tenían motivos ocultos.
Una criada, Lu Xin, trajo una bandeja y depositó una taza de té al lado de cada persona. Lao furen, Meng shi, cogió su taza y dio un sorbo. Se sorprendió.
-¿Oh? El sabor de este té es bueno.
Al escucharla, Li Zhang Le también dio un pequeño sorbo a la suya. Entonces, le dio la razón.
-Mmm… Hasta el color del té es bonito. El sabor es duradero. Es un té de calidad sin duda.-Miró a Lu Xin y dijo.-Tal y como cabía esperarse de alguien trabajando para Lao furen. Se te da bien todo. ¡Nunca había probado un té tan bien hecho!
Las habilidades para hacer té en este período se consideraba algo elegante y de alta cuna. No era sólo algo popular entre las realezas y los burócratas; sino que entre los plebeyos también tenía fama. Sin decir que Da xiaojie, Li Zhang Le, era una de las muchas especialistas en té ya que había sido instruida por un profesional. Recibir un cumplido de ella significaba que aquella persona tenía unas habilidades excepcionales.
Todo el mundo en la habitación empezó a probar el té y elogiarlo.
Una sonrisa se plasmó en la cara de Meng shi.
-Lu Xin, tus habilidades de hacer té han mejorado drásticamente. Esto merece un premio.
Lu Xing se arrodilló.
-Lao furen, este té no lo he hecho yo, sino San xiaojie.
Todas las presentes se quedaron atónitas. En el rostro de Da furen había una expresión complicada, aunque en los ojos de Lao furen había una sonrisa.
-Oh, ¿ha sido Wei Yang? Dile que entre.
Li Chang Xi miró a Li Wei Yang que entraba a la habitación con enfado y resentimiento. Todos sus esfuerzos habían conseguido poco de Lao furen, pero Wei Yang había conseguido elogios de Lao furen fácilmente. 
Title: Capítulo 12: Talento para el té
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