Capítulo 10: Hermana mayor Li Zhang Le


Una figura delgada y elegante apareció lentamentente. Poseía un par de ojos exquisitos con pestañas largas, vestía un vestido verde claro con flores Begonia en la falda, brillantes como la luz del sol al atardecer. Una faja transparente atada en su cintura enfatizaba su pequeña figura, delgada como el mimbre y, aun así, grácil como los canarios. Su peinado era simple y decorado únicamente por una horquilla con perlas que colgaban y ayudaban a destacar sus rasgos suaves y atractivos, haciéndola parecer naturalmente joven y elegante.
Bajo el cielo azul, caminaba con una sonrisa similar a miles de flores floreciendo en primavera, como la luna a mediados de otoño. Parecía que se podía escuchar una suave música que provenía de todas direcciones mientras las grullas volaban haciendo que todo el mundo perdiese su alma.
Este era el atractivo carismático de Da xiaojie, Li Zhang Le. Nadie podía huir de él.
Li Wei Yang la miró. En sus ojos había una pizca de dolor. Era obvio que había perdido contra Zhang Le. Semejante belleza, semejante voz suave y melosa… Cualquier hombre se ablandaría.
Li Wei Yang era una mujer tradicional, cuando se enamoraba de alguien, le amaba con todo lo que tenía. Tras ocho años de ser marido y mujer con Tuo Ba Zhen, podía decir que se lo había dado todo: cuerpo y alma. Hasta cuando todo el mundo estaba en su contra, ella había sido la única defendiéndole y amándole hasta el punto de descuidar su propia vida.
Habían vivido juntos durante ocho años. Por ocho años enteros. Ser amable con alguien a quien no amas, aunque fuese por ocho años, era agotador. Por eso, le debía a Tuo Ba Zhen una ronda de aplausos puesto que había sido capaz de pretender durante tanto tiempo, soportándolo hasta que se convirtió en Emperador. Fue entonces cuando Wei Yang se percató de que a quién él había querido desde un principio había sido Li Zhang Le.
Aunque, pensando en ello, era normal. En comparación con la finca de los Li, la diferencia era como el cielo y la tierra. Li Wei Yang se dio cuenta de ello, a pesar de haber vivido media vida. Ella sólo era un personaje secundario en la historia. Qué cómico y patético.
-Chang Xi, ¿cómo le puedes hablar así a San mei?-Li Zhang Le frunció el ceño mirando a Chang Xi. Su expresión estaba llena de desaprobación.
Li Chang Xi, en medio de una presencia intimidadora, cambió su actitud de inmediato. Fue hacia Li Zhang Le, le cogió del brazo balanceándolo de un lado a otro como una niña.
-Da jie, sólo estaba de broma. ¡No se lo digas a madre sino me castigarán!
Los hermosos ojos de Li Zhang Le se posaron en el rostro de Li Wei Yang, sonrió y dijo:
-Eso dependerá de si San jie te perdona. Si San mei acepta, entonces, puedo dejarlo pasar, pero si San mei no quiere, entonces, no hay nada que pueda hacer.
Li Chang Xi miró a Li Wei Yang con resentimiento. Li Wei Yang rió fríamente pero por dentro, sonreía.
-Da jie no se tiene que preocupar de nada. Es verdad que Wu mei sólo estaba de broma.
Li Zhang Le asintió.
-Me alegro. Chang Xi, ves y discúlpate con tu San jie.
Li Zhang Le todavía era Li Zhang Le. Siempre tomaba el rol de intermediaria, siempre pareciendo ser justa y recatada, accesible y compasiva. En su vida pasada, ese teatro la había engañado, haciéndola confiar en Zhang Le, sólo para que la apuñalara por la espalda. Y la que la apuñaló por la espalda fue esta compasiva y accesible hermana. En comparación con Li Chang Xi, Li Zhang Le era muchísimo más arrogante con un sentido de egocentrismo. La forma con la que usaba su estatus para intimidar al resto era mucho más desdeñosa que la de Chang Xi.
En los ojos de Li Wei Yang había una pizca de frialdad. Apareció tan rápido como se fue así que nadie lo notó.
A un lado, Li Chang Xi dijo gélidamente:
-¡Perdona, San jie!-Enfatizó las palabras “san jie” de tal manera que parecía que lo hubiese dicho a regañadientes.
Li Wei Yang sonrió con una expresión dulce.
-No pasa nada, Wu meimei.
Li Chang Xi no dijo nada sino que miró a Li Wei Yang perversamente. Li Zhang Le dio un paso adelante, dando una palmadita en el brazo de Li Wei Yang.
-Desde ahora, somos buenas hermanas. Vamos a llevarnos bien. Wu meimei, tenemos que irnos. Xiansheng nos espera. San meimei, tú también deberías darte prisa e ir a saludar a padre. No deberías retrasarlo más.
Li Wei Yang notó que estaba protegiendo vagamente a Li Chang Xi, pero fingió ignorancia. Li Chang Xi se resintió todavía más. Cuando caminaba al lado de Li Wei Yang estiró el pie a propósito para hacer que Wei Yang tropezase. Li Wei Yang lo vio pero hizo ver que no se había percatado y siguió manteniendo una buena postura. Li Chang Xi sonrió con arrogancia esperando a que Wei Yang se humillase delante de todo el mundo. Entonces, escuchó como Li Wei Yang gritó por lo bajo por alguna razón y Li Zhang Le, de repente, también cayó. Al parecer, ambas se habían caído al estanque.
Li Chang Xi se horrorizó.
-¡Da jie! ¡Da jie!-Li Chang Xiao a la que habían dejado atrás corrió hacia ellas.
Li Wei Yang, empapada por aguas fangosas, parecía un pato salvaje saliendo del estanque. Cuando se levantó, inmediatamente estrechó la mano para tirar también de Li Zhang Le. El agua sólo les llegaba  a la cintura, mientras estuvieran de pie, no pasaba nada. Por desgracia, la bella falda y vestido de Li Zhang Le se había ensuciado y su cabello estaba hecho un desastre. Estaba atónita, sin tener ni idea de lo que había ocurrido, simplemente, transpiraba.
Li Chang Xi no había esperado que Li Zhang Le también cayese. Su única intención había sido avergonzar a Li Wei Yang. Todas las presentes estaban calladas y en silencio.
Li Chang Xiao, rápidamente, les dio órdenes a las criadas:
-¡Dejad de mirar! ¡Deprisa, ayudad a Da xiaojie y a San xiaojie a subir!
Una detrás de otra, Li Zhang Le y Li Wei Yang salieron del estanque, empapadas de agua fangosa de la cabeza a los pies.
Mientras Li Wei Yang salía se quejó:
-Wu meimei, sé que no te gusto pero, ¿cómo has podido tirar al estanque también a Da jie? ¡Eres increíble!
De repente, las miradas de todas se fijaron en Li Chang Xi. Solía usar el hecho de que había crecido bajo las alas de Da furen y que tenía una relación cercana con Li Zhang Le como excusa para dominar y pisotear a todo el mundo pero, en ese momento, ni siquiera ella podía creerse la situación. Tartamudeó:
-No… Da jie, yo no… Sólo quería empujarla a ella… ¡No sabía que acabaría así!-Miró a su hermana biológica, Li Chang Xiao.-Si jie, tú lo has visto, ¿a qué sí? Ayúdame a decir algo. ¡Yo no he empujado a Da Jie! ¡Ha sido Wei Yang! ¡Definitivamente! ¡Ha sido ella quién ha arrastrado a Da jie!
En realidad, Li Chang Xiao había sido testigo del intento de Li Chang Xi de hacer tropezar a Li Wei Yang, sin embargo, no había sido capaz de ver ningún movimiento sospechoso de Li Wei Yang ni tampoco de por qué Da Jie también se había tropezado. Da jie era el ojito derecho de Da furen. Aunque se tratase de un error pequeño, las podían despellejar por hacerle daño a Zhang Le.
Li Chang Xiao se dio cuenta de la magnitud de la situación. Su rostro empalideció mientras empezó a defender rápidamente:
-Da jie, Chang Xi no pretendía…-
Li Wei Yang agachó la cabeza, lamentablemente.
-Da jie, todo es culpa mía. Si no hubiese enfadado a Wu meimei esto no te habría pasado.-Cuando acabó de hablar, tomó la iniciativa de usar su propia ropa para limpiar huello en la falda de Li Zhang Le.
Antes, cuando Li Chang Xi había intentado hacer que cayera había usado esa oportunidad para pisar la falda de Li Zhang le y arrastrarla, haciendo que Zhang Le cayese al estanque junto a ella.
Los ojos de Li Zhang Le se movían entre Li Chang Xi y Li Wei Yang. Durante la confusión y el caos, recordaba vagamente que alguien la había agarrado pero no sabía quién había sido con exactitud. La vergüenza de Li Chang Xi se convirtió en enfado. Señaló a Li Wei Yang y gritó:
-¡¿Por qué pretendes lamentarte?! ¡Ha sido culpa tuya!-Quería correr a coger los brazos de Li Wei Yang.
Las criadas jamás habían sido testigos de las xiaojies siendo tan imprudentes así que no sabían qué hacer. Justo entonces, todo el mundo escuchó una voz autoritaria.
-¡¿Qué problemas estáis creando aquí?!
Todo el mundo se dio la vuelta. No muy lejos estaba el Primer Ministro Li. Todo el mundo se quedó estupefacto.

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Writed by Nana L15R1