Capítulo 37: Recibiendo la carta de la jovencita


Para Rita.
¿Cómo estás? ¿Y el bebé? ¿Kenneth y los clientes están bien también?
Yo y Dale estamos muy bien. Dale dice que hasta vamos bien de tiempo.
Después de irnos de Cuvare, fui al pueblo de los hombresbestia. En realidad es un sitio donde vive un familiar de Dale. Cuando le pregunté qué era un familiar me contestó que era la familia de la familia. Dale tiene muchos familiares.
De camino aquí hay muchas cosas.
También vi árboles con flores rosas y me comí un sándwich con Dale mientras descansábamos, y las flores revoloteaban y eran bonitas. Quería enseñarte eso también. Estaría bien que también estuvieran en Kroix, ¿verdad?
También, ¿sabes?---….
-Gracias.
Cuando recibió la carta del cartero y reconoció quién la enviaba, Rita firmo el recibo. Aparte de su mochila de color verde musgo que llevaba atada en el hombro, el joven hombre que no iba muy distinto a un aventurero normal, cogió el recibo y la miró con una sonrisa de negocios[i].
-Para nada. Por favor, siga usando nuestros servicios.
La mochila verde musgo y el emblema de “envíos con alas”, era la marca del gremio más grande de envíos.
Era un trabajo idóneo para los que tenían una magia central, aunque también era un trabajo popular entre aquellos que no la tenían.
Con su tipo de magia entrenaban y usaban pájaros, de distintas variedades dependiendo de la fuerza de su magia, y aquellos con la magia más fuerte incluso usaban bestias mágicas, para llevar a cabo el trabajo conocido como cartero.
Dado que en esas tiendas había distintas sucursales, todas las letras se reunían en ciudades grandes como Kroix y Cuvare, si llevaban a sitios así las cartas para enviar, a pesar de que era un servicio restringido para los países con los cuales se tenía una relación diplomática, el alcance del servicio cubría bastante distancia.
En el caso de los pueblecitos pequeños como el pueblo de los hombresbestia, allí, se tenía que esperar al cartero que pasaba en intervalos regulares.
Rita abrió la carta con cuidado.
Dentro, había otros dos sobres. Como se cobraba una compensación para el cartero, para ahorrar dinero, Latina había puesto las cartas de Rita y Chloe en el mismo sobre y las había enviado juntas. Fue lista haciéndolo.
-Kenneth, ha llegado la carta de Latina. ¿Tendrás tiempo mientras compras?
-Ah, vale.
Entonces, de camino al Distrito Este, Kenneth llevó la carta a casa de Chloe.
-Al parecer el viaje está yendo bien… Bueno, me pregunto si lo habían planeado como un viaje de placer.
-¿Dónde dice que están ahora mismo?
-Por la fecha… Dice que están en el pueblo de los hombrebestia.
-Ah, sí, si no recuerdo mal un familiar de Dale vive allí… En esa dirección, hay poca gente y casas, así que si Latina está allí se estarán quedando en su casa.
Kenneth asintió hojeando el contenido.
-Naturalmente, van más lentos que si el chaval fuera solo… Aunque sigue siendo más rápido de lo que había especulado cuando se fueron. Seguramente es porque Latina está manteniendo el ritmo bien.
Antes de irse, Dale había repasdo el itinerario con Kenneth.
El camino hasta allí era más difícil, tal y como cabía esperar, con la niña llamada Latina yendo con él. Dale le pidió ayuda a Kenneth de experiencia abundante, y juntos, planearon el horario de acuerdo con los estándares de la petición. La razón por la que se habían llevado tanta comida también era por eso.
-Latina parece estar divirtiéndose.
Rita leyendo la carta lentamente, inesperadamente, dejó escapar una risita  y mostró una sonrisa dulce. En el caso en que fuera papeleo del trabajo, a pesar de la longitud, habría acabado de leérselo en un instante, sin embargo, con la carta de Latina lo hizo con cuidado, leyendo con cariño.
Kenneth también se ablandó al ver así a Rita.
-Jamás me habría imaginado que sin Latina aquí esto estaría tan calladito.
-Pronto… no podrás volver a decir lo mismo.
-Eso es verdad.-Dijo Kenneth, levantando la vista hacia el estómago de su mujer que había empezado a abultar. Rita también río.
-Latina parece que será una buena hermana mayor, ¿verdad?
-Sí.
-La tienda está bastante tranquila, eh.
Cuando Rita dijo eso, Kenneth dejó escapar un suspiro.
-Supongo que hasta esos tíos tienen límite para el dinero… Hasta las vendas han bajado, ¿no?
-Me pregunto si esto era así antes de que Latina viniera a ayudarnos.
Rita río amargamente al ser, también, la que estaba a cargo de las cuentas.
Ya que el Ocelote Bailarín tenía la especialidad de que entre, siendo el lugar donde los aventureros de Kroix usaban como base, sus clientes habituales habían un montón de aventureros experimentados y gente poderosa, famosa por derecho. Los novatos solían pasarse por la tienda bastante a menudo y normalmente escondían los rostros.
La comida de Kenneth y su precio barato eran puntos de venta[ii] pero, ahora, además de eso, la adorable camarera también se había vuelto uno de esos puntos. Para los nuevos, Latina era un consuelo frente a las terroríficas caras que rondaban por la tienda.
Después de que Latina se marchase de viaje, los nuevos habían dejado de ir y los clientes habituales no se quedaban tanto tiempo antes de irse a casa.
-Aunque Dale también ha cambiado desde que llegó Latina… Esta tienda también lo ha hecho.
-¿No es cierto?
-Me pregunto si Latina se las podrá apañar con la cocina.
-Pronto podrá incluso ocuparse de los mediodías.
Rita también sonrió un poco ante las palabras de Kenneth.
-Ese día podría llegar antes de lo que nos imaginamos.
Esa chica maduraba día tras días e incluso en ese momento, estaba viendo y sintiendo un montón de cosas, acercándose más a la edad adulta.
Kenneth y  Rita esperaban con ansias a que, sin duda, creciera para ser una mujer maravillosa.
…el viaje es muy divertido.
Pero, ¿sabes? Desde ahora en adelante estaré esperando con ansias poder hablar con Rita y Kenneth del viaje.
Estaba muy feliz de que Rita y Kenneth se despidieran de mí y me desearan buen viaje.
Pienso que este viaje es muy divertido porque tengo un sitio en el que decir: “ya estoy aquí” y en el que me dicen: “bienvenida”.
Desde ahora, seguiré haciendo caso de lo que me diga Dale y no me olvidaré de tener cuidado para poder volver a Kroix a salvo, ¿vale?
Rita, tú también tendrías que cuidar de tu cuerpo, ¿vale? Y del bebé también, ¿vale?
Por favor, dile a Kenneth y a los clientes lo mismo.
Latina.
Crujido.
La carta de Latina hizo un pequeño sonido cuando Rita la sacó del sobre, mientras maldecía en voz baja.
-Y yo que pensaba que si no decía estas cosas estaría bien…
Era obvio que ellos, al menos, le darían la bienvenida como tenía que ser.
-El sitio al que puedes llamar: “hogar”, es este, ¿no?
Siempre que la niña siguiese pensando de esa forma, ese sería el lugar al cuál podía llamar hogar.
Rita murmuró en voz baja y recitó una plegaria al dios más cercano a ella, el dios verde.


[i] Con “sonrisa de negocios”, se refiere a la sonrisa que, cuando estás atendiendo a alguien o están negociando con alguien, usas para parecer más encantador, suavizar el humor de la otra persona y que así, se muestre menos reacia a comprar aquello que le quieres vender.
[ii] Un “punto de venta” son ciertos aspectos del negocio que atraen gente. Es decir, el hecho de que la comida esté buena y sea barata atrae, pero ahora con Latina como camarera, todavía atraen a más gente.




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